BECKETT - François-Marie Banier

16,00 €
Agotado

«Beckett. De eso hace ya treinta años. Las playas y las calles de Tánger estaban pobladas por un autómata, más hueso que carne, al que, por desgracia, solía perder de vista entre los rayos del sol. Su silueta de ave zancuda se desvanecía entre la multitud de marroquíes con djellaba y turistas despreocupados. Al igual que yo, ellos ignoraban que aquel hombre delgado era el gran escritor Samuel Beckett. Su andar parecía obedecer a un movimiento de péndulo regulado solo para él, con el talón golpeando el suelo mucho antes de que la pierna se moviera, el cuerpo rígido, echado hacia atrás. La mirada azul océano, oculta tras unas gafas de cristales anchos, se elevaba demasiado por encima de la línea del horizonte como para guiarlo. Me emocionaba tanto no poder captar la dimensión de aquella extraña silueta que a menudo me olvidaba de poner una película en mi cámara. A fuerza de cruzarnos, acabamos conociéndonos. Entonces dejé a un lado la fotografía. Con su voz grave, me hablaba de sus libros rechazados por veintisiete editoriales, de su esposa Suzanne, de su amistad con Joyce, de su vida familiar en Irlanda. Imaginaba el asombro de su madre si se hubiera enterado de que había recibido el Premio Nobel. Me aconsejaba que leyera, «para ver cómo lo hacen los demás». Tenía que fijar ese porte y ese rostro tan singulares, tomar distancia, abandonar esos tesoros que eran sus palabras, sus puntos de vista, y volver al lugar del fotógrafo, detrás del objetivo».

- François-Marie Banier  

Publicado por Steidl, 2009

15 cm 18,5 cm, 88 pages, nuevo

ISBN 978-3865219831

«Beckett. De eso hace ya treinta años. Las playas y las calles de Tánger estaban pobladas por un autómata, más hueso que carne, al que, por desgracia, solía perder de vista entre los rayos del sol. Su silueta de ave zancuda se desvanecía entre la multitud de marroquíes con djellaba y turistas despreocupados. Al igual que yo, ellos ignoraban que aquel hombre delgado era el gran escritor Samuel Beckett. Su andar parecía obedecer a un movimiento de péndulo regulado solo para él, con el talón golpeando el suelo mucho antes de que la pierna se moviera, el cuerpo rígido, echado hacia atrás. La mirada azul océano, oculta tras unas gafas de cristales anchos, se elevaba demasiado por encima de la línea del horizonte como para guiarlo. Me emocionaba tanto no poder captar la dimensión de aquella extraña silueta que a menudo me olvidaba de poner una película en mi cámara. A fuerza de cruzarnos, acabamos conociéndonos. Entonces dejé a un lado la fotografía. Con su voz grave, me hablaba de sus libros rechazados por veintisiete editoriales, de su esposa Suzanne, de su amistad con Joyce, de su vida familiar en Irlanda. Imaginaba el asombro de su madre si se hubiera enterado de que había recibido el Premio Nobel. Me aconsejaba que leyera, «para ver cómo lo hacen los demás». Tenía que fijar ese porte y ese rostro tan singulares, tomar distancia, abandonar esos tesoros que eran sus palabras, sus puntos de vista, y volver al lugar del fotógrafo, detrás del objetivo».

- François-Marie Banier  

Publicado por Steidl, 2009

15 cm 18,5 cm, 88 pages, nuevo

ISBN 978-3865219831